Entrevista:
Pascal Lefeuvre
Realizada por Rafael Martín y publicada en el boletín nº 4 de la AIZ
| Pascal Lefeuvre forma parte de una generación de zanfonistas que han conducido al instrumento fuera de los caminos convencionales y le han abierto la vía hacia las músicas actuales. Muy ligado a las practicas musicales modernas, el jazz, las creaciones y composiciones contemporáneas. Pascal Lefeuvre manifiesta sin embargo la misma atracción por el aspecto antiguo del instrumento plasmado en el repertorio medieval que él interpreta. Así pues, ha sido capaz de integrar en la zanfona puntos de partida tan aparentemente contradictorios como la música modal y las composiciones de Stockhausen. | ![]() |
-Podrías hablarme un poco sobre tus orígenes con la zanfona y tu visión general del instrumento.
-Mis orígenes con la zanfona están relacionados con la música tradicional, con el medio tradicional. En Francia el mas bello instrumento para música tradicional es la zanfona. Yo he sentido una fascinación física por el instrumento. La zanfona es algo físico, es un instrumento que te provoca una atracción salvaje, primitiva. Yo he tocado música tradicional en grupo pero interesado sobretodo en la variación y la improvisación. Siempre me ha resultado muy difícil tocar dos veces la misma cosa; la primera vez está muy bien, pero después es necesario buscar cambios. Esto da como resultado un acercamiento a otras músicas como el jazz, por ejemplo. He pensado siempre que para que una música esté viva es necesario que se encuentre integrada en el paisaje musical actual, así pues la única solución para que la música tradicional resulte viva y evolucione, es que esta se case con otras músicas actuales de hoy , del siglo XXI. Probablemente lo que quedará del siglo XX será el jazz sin duda, por eso es importante acercarse al lenguaje musical del jazz. No podemos olvidar que las músicas tradicionales han integrado siempre la improvisación como parte importante de su propio lenguaje y en la actualidad no podemos detener ese fenómeno. Es por eso que hay claras relaciones con el jazz en la interpretación, en la elaboración, en su sistema. El concepto de improvisación es importante.
-¿Crees que existe una relación directa entre la capacidad técnica que se posea para interpretar con el instrumento y el acercamiento a lenguajes musicales de improvisación, o se trata más bien de una cuestión de conocimientos culturales?
- Evidentemente es una cuestión de cultura. La técnica no es nunca un fin en si mismo, sino un medio para hacer algo. Es suficiente con trabajar unas cuantas horas y puede adquirirse la técnica suficiente; todo el mundo puede alcanzarla. En si misma no es un síntoma de inteligencia. Ciertamente se trata de un cuestión de cultura. Cuando yo era más joven no escuchaba casi nada de jazz pues para mi se trataba de una música difícil de comprender. Pero llegue a escucharla poco a poco y llegue a comprenderla y amarla. A menudo llega a ocurrir que se llega a amar algo cuando se comprende, así que para comprender algo es necesario escucharlo. Si se escucha mucho jazz se llega a amar el jazz y lo mismo ocurre con la música contemporánea, la música clásica o la música tradicional.
-¿Qué músicos de jazz te son los que más han influido en tú manera de enfocar la música para zanfona?
- Me gusta mucho el saxo y los grandes saxofonistas de jazz. Creo que estoy muy influenciado en mi manera de tocar por saxofonistas como Charlie Parker, John Coltrane ... sin embargo tengo que señalar que el estilo Bee-boop no está hecho para la zanfona. Aunque yo asegure que con la zanfona se puede interpretar todo tipo de música, existen dificultades para acceder a ciertas músicas como ocurre en este caso. Si se quiere tocar en este estilo con la zanfona estaríamos obligados a prescindir de todos los bordones y a tocar como un saxofonista solista. En general me gustan todos los instrumentos de viento: trompetas, saxos, trombones, etc. resumiendo, creo que estoy influenciado por los saxofonistas en el aspecto melódico y para el aspecto rítmico del instrumento siempre he tenido en mente el mundo de la percusión. Adoro a los percusionistas y por eso en la orquesta hay 10 zanfonas y un percusionista en lugar de un contrabajo u otro instrumento armónico como un teclado, etc.
-Ahora que has hecho mención a músicas diferentes, me gustaría saber algo sobre las músicas que más te han influenciado en tu forma de crear e interpretar música medieval, música tradicional, música árabe, contemporánea, etc.
-Yo soy alguien muy ecléctico en cuanto influencias pero, en general me interesan mucho mis raíces profundas y su proyección a través de la zanfona. Actualmente podemos comprobar como muchos compositores contemporáneos están muy influenciados por la música medieval y esto es evidentemente un fenómeno interesante, algo así como un efecto de bucle.
-Algo que llama poderosamente la atención cuando se escuchan los discos de la Viellistic Orchestra, es que la música árabe ocupa un lugar importante dentro del repertorio de la orquesta. Tradicionalmente se ha pensado que la zanfona no es el instrumento más adecuado para interpretar música árabe y sin embargo, tú lo has puesto en práctica.
-No estoy de acuerdo con que la zanfona no sea un instrumento apto para la música árabe. La zanfona es un instrumento perfectamente adaptado a la música oriental, de hecho mi gran pesar es que no sea de origen oriental. Me hubiera gustado mucho que la zanfona fuera de origen oriental. Quizá por eso hay un gran vacío en el terreno de la interpretación de la música oriental con la zanfona, no obstante se puede trabajar perfectamente en este sentido.
De todas maneras, hay que decir que la zanfona es un instrumento como los otros, no tiene ningún problema específico, es el músico quien los tiene. Es un instrumento cromático que tiene mucha expresividad, cuenta con recursos melódicos, rítmicos, etc, y puede adaptarse a todas las músicas: el jazz, el rock, la salsa, la música árabe...
-No obstante, para poder adaptar el instrumento a todo tipo de músicas hace falta que la zanfona posea una serie de características especiales que le permitan desenvolverse sin problemas en todo tipo de lenguaje musical.
-Evidentemente, yo he tenido que encargar un instrumento con ciertas características particulares. He trabajado junto al luthier, que ha aportado las técnicas necesarias para ello. Yo le sugerí la construcción de un instrumento con la posibilidad de afinar el bordón por semitonos. Un instrumento con la tesitura de un alto puesto que con el teclado de los sopranos hay muchas melodías que no se pueden tocar sin estar obligado a cambiar constantemente de octava. Realmente con una quinta más grave en el teclado es suficiente y, efectivamente, con una zanfona alto se puede tocar prácticamente todo. Además de esto yo quería que el instrumento fuera electroacústico, a parte de utilizar todos los inventos que se han realizado para mejorar el rendimiento del instrumento en los últimos diez años: aumento de las cuerdas simpáticas, doble trompeta, etc. Llegados a este punto me gustaría señalar que son avances que debemos a Valentin Clastrier, quién introdujo además el sistema de amplificación por pastillas para las cuerdas simpáticas. Realmente yo no soy el inventor de todo esto, es él quien lo hizo. Nosotros somos muy buenos amigos y estamos de acuerdo en el camino a seguir con la zanfona y aunque no sigamos siempre exactamente la misma ruta, estamos de acuerdo con "el sueño".
-A proposito del sueño, tu me has comentado que el hecho de crear algo como la Vilellistic Orchestra no era, tal y como se podría pensar en un principio, una locura, sino un sueño.
-Para mi actualmente ya no es un sueño sino una realidad. Es un viejo sueño que tuvimos hace más de diez años algunos amigos, entre otros precisamente Valentine Clastrier y Dominique Regef. Hemos discutido mucho sobre la forma de hacerlo. Entre otras cosas hacía falta buscar un director capaz de llevar a cabo el proyecto. Yo mismo acepté el trabajo de dirección y Valentine se puso a trabajar sobre la composición, él escribe para la orquesta. Dominique Regef participó también en los principios, después nos dejó para trabajar en otros proyectos y actualmente se encuentra recorriendo otros caminos quizás en un futuro no muy lejano volvamos a trabajar de nuevo juntos.
-La Viellistic está compuesta por músicos cuya formación está relacionada con diferentes estilos musicales.
-Si, evidentemente hay músicos del medio tradicional, pero también de otros campos musicales como la música antigua, el barroco, la música para el teatro, etc. Esto constituye toda una ventaja puesto que aporta una gran riqueza desde el punto de vista musical. Ello nos permite avanzar más fácilmente. Además sería demasiado duro para mí si todo el mundo proviniera del medio tradicional, por ejemplo.
-Quizá por eso algunos de los músicos que integran la orquesta han tenido que someterse a un proceso de "reciclado".
-Si, yo pienso que la Viellistic Orchestra es la mejor escuela de zanfona que existe en el mundo. Es interesante señalar que la edad de los miembros de la orquesta varía desde los dieciocho hasta los cincuenta y tantos. Casi todos los músicos son franceses salvo un húngaro: Andras Vigh que viene del teatro. Esto nos abre la posibilidad de ser un verdadero foco europeo. En un principio fue una escuela de zanfona de nivel medio pero en la actualidad es una verdadera escuela de nivel profesional donde, a medida que hemos ido avanzando en el trabajo musical, el nivel ha subido poco a poco hasta alcanzar el nivel optimo. Para mi la Viellistic es un laboratorio cuyo fin es la creación musical, la invención. Trabajamos con compositores contemporáneos y nuestra pretensión es integrar la zanfona como un instrumento actual considerando que lo verdaderamente interesante de la zanfona es su sonido. Se trata, en definitiva, de un laboratorio de sonido. Esto supone superar la técnica"corriente" del instrumento. Los compositores tienen ahora conocimientos del amplio catalogo de sonidos que pueden producirse con una zanfona. Este abarca los propios del medio tradicional; la interpretación con los bordones, el glisando, el pizzicato con los bordones, con las cuerdas simpáticas; los ruidos de los dedos sobre el teclado... La zanfona es una maquina de sonidos, una maquina de ruidos, una máquina de imágenes, y esos es precisamente lo que atrae a los compositores; el estilo tradicional les atrae poco. Para ellos lo realmente interesante es el campo sonoro que le abre el instrumento. A proposito de todo esto, hay un compositor japones llamado Susumu Yoshida quien ha compuesto una pieza para nosotros en la que se puede sentir verdaderamente el espíritu de la música clásica tradicional japonesa, una música fuertemente conectada a la naturaleza. La pieza se llama "De la naturaleza a la eternidad", es algo inmenso como tema. Algo extraordinario porque se trata de un músico contemporáneo de muy alto nivel y gracias a nuestra orquesta, a la zanfona, él ha redescubierto la música japonesa; es algo mágico. La zanfona es una elección un ideal, mi ideal, en ella está nuestra memoria, nuestra historia, nuestros orígenes, nuestros proyectos... Creo que hay que ser consciente de que la zanfona tiene mil años y que la parte que la música tradicional ocupa en la historia de la zanfona es tan solo de 100 años un 10%. La zanfona ha seguido siempre el sino de su época y ha participado en la música de su época.
-Eso es cierto, en países como Francia donde ha existido siempre una continuidad respecto al instrumento, pero el caso de España puede resultar muy diferente.
-Precisamente en España, donde no ha existido esa continuidad respecto al desarrollo del instrumento, tal vez no merezca la pena el empeñarse en recuperar facetas y tradiciones respecto a la zanfona que, de todas formas, no son buenas, para el instrumento. Tal vez sea bueno buscar un nuevo camino a través de la modernidad de los ritmos latinos: la samba, la rumba, el flamenco...
Por otra parte la creación de un estilo musical es, finalmente algo sumamente frágil. Es suficiente con que aparezca un buen músico para que un estilo y una tradición puedan ser inventados. Este es el caso del estilo borbonés de Francia. La música del Borbonesado en Francia en realidad es algo que no ha existido hasta hace poco, es un fenómeno muy reciente, que data de finales del siglo pasado y principios del actual. Es una creación de músicos como los hermanos Guillemain. Creo que es algo inútil tomar esto como una referencia absoluta. Otro caso parecido lo encontramos en Estados Unidos, donde el Blue-Grass es una música muy reciente.
Lo interesante de la música tradicional es que esté viva, que se renueve, que se recree. Las tradiciones nacen, viven, mueren es algo normal. La gente se preocupa en exceso cuando una tradición está a punto de morir. Yo creo que es algo lógico, que debe ocurrir así. No es nada escandalos ni excesivamente grave, hay otras cosas nuevas que se van a crear, otros encuentros nuevos y esto es lo verdaderamente importante. No hay que mirar hacia atrás sino siempre hacia delante.