AVERIGUACIONES SOBRE LA ZANFONA DE FAUSTINO SANTALICES

  Faustino Santalices

Julio García Bilbao

Artículo publicado en la Revista de Musicología volumen XVIII-1995

 

La zanfona desapareció en España totalmente o casi totalmente en la primera mitad de este siglo; Galicia y Asturias fueron las regiones donde seguramente se escuchó por ultima vez. Una prueba del profundo desinterés que se tiene hacia el instrumento es la definición (todavía vigente) que podemos encontrar en el diccionario de la Real Academia Española de la lengua:

Zanfonía: (del latín symphonía, instrumento músico). Instrumento músico de cuerda que se toca por medio de un manubrio que hace dar vueltas a un cilindro armado de púas. (El subrayado es mío).

Son frecuentes este tipo de errores a la hora de describir la zanfona, instrumento de cuerda frotada que aquí se ha confundido con una caja de música o un organillo (1).

Es en Galicia dónde el nombre de zanfona todavía forma parte de la memoria colectiva, aunque a veces sin saber identificarlo con nada en especial; por ejemplo, en algunas zonas de Galicia todavía se denomina zanfona a los pomos de las contraventanas (2) o se le llama zanfona a la gente con voz gangosa o molesta. La gente de setenta o más años recuerda haber oído hablar a sus padres del instrumento o haberlo visto en su niñez.

Durante el último tercio del siglo pasado la zanfona se hallaba ya totalmente relegada, incluso en el ámbito popular, y apenas podía verse difusamente en algunas romerías y ferias gallegas, asturianas y castellano leonesas (ver fotos 2 y 3).

El primer diccionario gallego-castellano (1884) tampoco confiere precisamente un tratamiento muy cariñoso al instrumento:

Zanfona: Zampoña, sinfonía, instrumento músico de ciegos, poco agradable), antes rallante a los oídos, por su monótono zumbido parecido al de las abejas. Adición = niño llorón impertinente y molesto.(3)El repertorio era muy diverso y variaba según la actividad callejera a la que se dedicaba su dueño, pero predominantemente era utilizada por ciegos (reales o ficticios) para interpretar romances y coplas de ciego. También era utilizada en los llamados monifates o títeres callejeros y seguramente fue usada por los llamados ciegos oracioneros. De todas maneras, no conocemos un repertorio específico para este instrumento, pues la zanfona era uno de los instrumentos utilizados por los ciegos, pero no el único. Predominantemente se utilizaban el violín y la guitarra.

Sin embargo, en la Galicia de los primeros años de siglo, ante su inminente desaparición, la zanfona comenzó a ser objeto de curiosidad e interés por parte de algunos periodistas y folkloristas. Buena prueba de ello la constituyen los artículos periodísticos que se publicaron sobre el instrumento y su vinculación con las manifestaciones populares de la música y la cultura gallegas. Ramón Arana, Aurelio Ribalta, Santiago Tafall, Ramón Cabanillas, Manuel Vidal, Jaime Solá, Casto Sampedro, Perfecto Feijoo y otros intelectuales escribieron y se interesaron sobre la zanfona (4). Los más de ellos se lamentan de su desaparición o la vinculan con un pasado glorioso medieval e, incluso, curiosamente celta (5).

Los instrumentos ya escaseaban y se convirtieron en un raro objeto de anticuario. Gracias a ello se conservan muchos de ellos en museos y colecciones particulares en número tal que nos permite aproximarnos a valorar su importante difusión en el pasado.

Aunque la mayoría se contentaba con poseer un ejemplar, muchos de estos curiosos por la zanfona fueron sus últimos tañedores (6). Entre todos ellos destaca, sin lugar a dudas, el abogado orensano Faustino Santalices Pérez, quien puede ser considerado como el principal recuperador del instrumento en nuestro país, gracias a sus artículos y varias conferencias y recitales sobre la zanfona.

Cuando Santalices comenzó a interesarse por la zanfona en los primeros años de este siglo, ésta estaba casi desaparecida y los escasos ciegos que la tocaban usaban desvencijados instrumentos sin bordones en la mayor parte de los casos. Faltándoles teclas o espadillas (7), poca información podía extraerse de aquellos viejos instrumentos, si lo que se pretendía era su recuperación (8).

Santalices recuperó varios ejemplares, algunos de los cuales podemos encontrar en Museos (Museo de Pontevedra, Museo de Antropología y Museo Provincial de Orense). Asimismo colaboró con el folklorista don Casto Sampedro y Folgar, apontándole sus conocimientos sobre la zanfona, que aparecen reflejados en el Cancionero musical de Galicia (editado por el Museo de Pontevedra en 1942). En 1953 Faustino Santalices grabó con su zanfona varios discos de78 r.p.m., en la casa Columbia, que han sido varias veces reeditados ( la última en 1976, por su hijo Faustino).

En 1956 publica él hasta ahora único manual editado en España sobre la zanfona, de gran interés divulgativo, dado el absoluto desconocimiento existente sobre el instrumento en aquella época (9). El folleto está basado en el método francés de Michel Corrette (1738) e incluye, incluso, algunas de sus ilustraciones (10).

 

 

LA ZANFONA DE SANTALICES

 

El gran objetivo que don Faustino consiguió tras numerosos esfuerzos fue la creación del taller-escuela de instrumentos gallegos en Lugo, que fue fundado en 1951 gracias al patrocinio del empresario Antonio Fernández López. Para la creación de dicho taller Santalices contó con la colaboración de un constructor de gaitas de Sarria, Paulino Pérez, quién dirigió el taller hasta su muerte en 1975. Aportó también don Faustino para este taller sus calibres para la construcción de gaitas y las mejores zanfonas que poseía, que fueron copiadas. Una de ellas, de la que nos vamos a ocupar en este artículo, presenta marcadas diferencias con respecto a la generalidad de los instrumentos conservados en los Museos. Este instrumento puede verse en la portada de uno de los discos de don Faustino, así como en una famosa fotografía suya (ver foto 1).

La zanfona española poseía unas características muy definidas que se repiten en casi cada instrumento encontrado:

- Forma de guitarra con cintura o escotadura muy pronunciada.

El instrumento anteriormente citado compartía algunas de estas características, pero presentaba también algunas diferencias (ver foto 4).

El hallazgo de esta zanfona fue un hecho muy importante para Santalices, pues la mayoría de los instrumentos que halló se encontraban muy deteriorados y no podían ser tocados. Este fue desde entonces su instrumento preferido (12).

Esta zanfona le fue regalada por una familia orensana, los Taboada-Tor, en 1943 ó 1944, y había sido recuperada en un Pazo que esta familia poseía en las proximidades de Orense. (13)

Testimonios tomados al único discípulo vivo de Santalices, Amadeo Goyanes Vazquez, así como al propio hijo de Santalices, describen esta zanfona como un instrumento << que tenía unas flautas en un lado y unos fuelles en su interior>> (sic). Esta descripción induce a sospechar la posibilidad de que este instrumento fuera una lyra organizatta o zanfona órgano (14).

Esta zanfona se halla en poder del hijo de Santalices, el doctor don Faustino Santalices Muñiz. Sus declaraciones, datos y descripción coinciden con los aportados por Goyanes. Según ambos informantes, don Faustino Santalices (padre), llevó el instrumento en cuestión a <<un organero u organillero de Valladolid>>,donde por aquel entonces vivía, al hallarse destinado en el Gobierno civil de esa provincia (15). Al supuesto organillero le fue encargada la reconstrucción del instrumento. Como resultó imposible su reconstrucción original, fué reconvertida en una zanfona normal, no organizatta (16).

Respecto a sus orígenes, perece ser que esta zanfona fue encargada a un constructor de Clermont-Ferrand (17), no sabemos en qué época. Santalices decía que en el siglo XVII, pero es bastante poco probable debido a que este instrumento es un invento del siglo XVIII. La zanfona-órgano tuvo un breve período de vigencia. Los lujosos ejemplares de zanfona (entre los que se encontraban las zanfonas-órgano), dejaron de construirse después de la revolución francesa quedando la zanfona ya sólo como un instrumento tradicional de Francia.

Los más importantes constructores de lyras organizattas fueron César Pons, Nicolás Melling y Bergé. Ninguno de ellos era de Clermont-Ferrand. El más próximo era Pons (de Grenoble). Cesar Pons vivió en París y se cree que en Londres. Podemos encontrar instrumentos suyos en París, Bruselas (18), Londres (Royal College of Music) y Berlín (Musikinstrumenten-Museum) (ver foto 6). Marcaba sus obras <<C...P>> (sin embargo, la zanfona de Santalices no posee ninguna marca visible). Pons tuvo continuidad en la figura de su hijo, Louis Pons, aunque no sabemos si construyó alguna zanfona-órgano.

Respecto a los otros dos constructores conocidos, uno, Nicolás Melling, era de París (19). <El otro, Bergé, vivió en la segunda mitad del siglo XVIII y era de Toulouse (20). Ignoramos si pudieran ser los constructores de esta zanfona.

Cabe la posibilidad de que este ejemplar fuera hecho por un constructor de violas (21). En Clermont-Ferrand sólo conocemos que hubiera uno, Laussedat fills (1844-1853), que era constructor de pianos, aunque también repara instrumentos de cuerda, como violas y violoncellos. No obstante, ponía etiqueta (22).

Al igual que la generalidad de sus compañeras españolas, esta zanfona no tiene oídos sonoros en la tapa. Posee el extraño orificio en el aro lateral derecho tan característico de las zanfonas españolas (23). Realmente, tampoco sabemos qué piezas de la zanfona de Santalices son originales y cuáles fueron sustituidas en la modificación. Lo cierto es que su aspecto y partes más características siguen la estética general de las zanfonas españolas (a excepción de lo ya reseñado).

Esta extraña zanfona, a la que Santalices llamó zanfona en sol, fue usada como modelo durante años en el taller escuela de la Diputación de Lugo. Eran, por tanto, dos los modelos que se fabricaban: la pequeña, en Do y la grande, sin escotadura, en Sol (24). Aunque esta zanfona estuvo algún tiempo en el taller , los discípulos de Santalices -excepto uno, Amadeo Goyanes- no recuerdan el dato de la zanfona órgano, y los posteriores constructores, como Antón Corral, nunca vieron la zanfona original y las únicas referencias que tienen del instrumento son algunas fotografías, como la ya citada de la portada del disco de Santalices.

Muchos grupos e intérpretes de música tradicional gallega que desde finales de los años setenta tuvieron mucho que ver con la difusión más reciente del instrumento, usaron zanfonas basadas en este modelo.

Actualmente la escuela de Lugo ha dejado de construir las grandes zanfonas basadas en el modelo de Santalices, acercándose a ejemplares que creemos más auténticos, de un tamaño mas reducido y forma más tradicional.

Zanfonía: (del latín symphonía, instrumento músico) Instrumento músico de cuerda que se toca por medio de un manubrio que hace dar vueltas a un cilindro armado de púas. (El subrayado es mío).

 

 

4. Perfecto Feijoo, miembro del coro gallego Aires d`a terra, recuperó varios instrumentos y también varias melodías de zanfona. También es autor de la primera grabación de este instrumento en España, realizada en 1907. Citado por José Luís CALLE GARCÍA, Aires d`a terra, la poesía musical de Galicia, Edición del autor: Pontevedra, 1993, p. 151.

5. << Es indudable que los celtas, nuestros inquietos aborígenes, hicieron algo más y mejor que traernos este individualismo feroz que nos divide y la mala lengua que nos hiere. Trajeron también la gaita para alegrar la sombra de estos bosques y un instrumento delicioso para amenizar la vida apacible de estos lares. Este instrumento prístino y dulce y añorante, este instrumento típico y antañón se llama la zanfona>>. Jaime SOLÁ MESTRE, <<La zanfona>>, Vida Gallega, 15 mayo de 1918, p. 1.

6. El escritor Manuel VIDAL cuenta cómo un joven músico aficionado procedente de una buena familia se deleitaba tocando la zanfona(llamada aquí viola) acompañándose de una flauta: <<non fai moitos meses índa oiña on distinguido mozo coruñés, de Bergonzo, múseco xenial e espontaneo que toca toda clás de istrumentos -sinto non recordar o nome- na casa que n`aldea de Quintela ten o nobre patricio Don Eduardo Quiroga, meu respetable amigo e compañeiro de caza. N`aquela casa solariega agasalloume o xenial múseco ergondense con tres concertos de viola acompañada a frauta polo sepáteco Xorxe, fillo do señor Quiroga...>> Manuel VIDAL, Contos galegos d`antano e d`organo, Santiago de Compostela, 1920. En el mismo lugar el autor cita su encuentro con el último ciego de la zanfona de Compostela, a quién llama <<O derradeiro xuglar de viola>>.

7. Las espadillas son unos pivotes tangentes transportados por las teclas que inciden sobre las cuerdas, poduciendo las notas. Según Santalices, esta denominación española fue recuperada por el escritor pontevedrés Xoan Manuel Pintos. Ver F.SANTALICES, La zanfona..., p. 38.

8. He aquí una muestra de la que debió ser, sin duda, una de las ultimas apariciones públicas de estos músicos callejeros. Se trata de un ciego leonés, tocando en Galicia en 1925: La gente de esta villa se arremolinaba junto al ciego, mirando curiosamente la zanfona. Los adolescentes no la habían visto nunca. Y algunas personas un poco más maduras, estaban en la misma ignorancia que los chicos... A la zanfona de ese ciego a quien acabo de oír le falta la quinta cuerda. El ciego la toca desastrosamente. El mecanismo esta desencuadernado. La afinación es imposible. El efecto deplorable. El auditorio tiene que separarse de músicos así diciendo: -Esto no vale nada: !Vaya con los instrumentos clásicos gallegos! Jaime SOLÁ MESTRE. <<La zanfona>>, Vida gallega, agosto de 1925, p. 1.

9. Faustino SANTALICES PÉREZ, La zanfona. Esbozo de método relativo a este ancestral instrumento y breve estudio histórico didáctico con esquemas e ilustraciones para su aprendizaje, Gráficas Bao: Lugo, 1956.

10. <<...Algunos de los grabados que figuran en el texto, son tomados de la obra de Corette: Méthode pour prende à jouer de la vielle>>, F. SANTALICES, La zanfona..., p. 38.

11.- Santalicess plantea en su folleto, La zanfona la existencia de zanfonas de tres tamaños, correspondiendo a las afinaciones de violín, viola y violoncello (op. Cit., p. 25). Este es un dato dificil de verificar dado que aunque existen algunas ilustraciones que representan a ciegos zanfoneros con unos instrumentos muy grandes, nisnguno de los instrumentos recuperados es grande. Además , en muchas ocasiones las ilustraciones no son algo completamente fiable para saber como era un instrumento. La tesis de la existencia de zanfonas de tres tamaños induce a pensar en una familia de tres instrumentos, entre los cuales tendría que existir al menos una quinta diferencia de afinación, como sucede, por poner un ejemplo, en la familia de cuerda frotada (violín, viola y violoncello) y no tiene sentido aplicar esta correspondencia a las zanfonas, pues la diferencia de tamaño es apenas reseñable en comparación con otras familias de instrumentos. Además, no se conoce la existencia de formaciones de familias de zanfonas en otros países y cuando se emplean varios instrumentos juntos, todos tienen la misma tesitura. En España la zanfona era un instrumento normalmente solista, Santalices quizá obtuviera esa conclusión cuando encontró en 1043 ó 44 la zanfona que nos ocupa.

12. El propio Santalices cita en qué estado encontraba él normalmente las zanfonas: <<Los ciegos la desprestigiaron, tocándola sin escuela, convirtiéndola en un instrumento mate, gangoso y anodino, teniendo así que desaparecer, como ha desaparecido totalmente. Hoy es sólo un objeto arqueológico. Algunos ejemplares llegaron a mis manos apolillados y rotos.>> F. SANTALICES, La zanfona..., p. 18.

También sabemos que el poeta Francisco Salgado, le regaló a Santalices una zanfona que se conservó en un cajón de manteca.

Testimonios recogidos por el autor a Faustino Santalices Muñiz, hijo de F. Santalices Pérez, 23-6-93.

13. Testimonios recogidos por el autor a Faustino Santalices Muñiz, hijo de F. Santalices Pérez, el 23-6-93.

14. La Viélle organissé, Lyra organizatta, o zanfona-órgano es un desarrollo francés de la zanfona, que se fabricó durante el barroco como instrumento de concierto. Su particularidad consistía en que incluía en su interior un sistema de fuelles que se llenaban de aíre mediante un mecanismo conectado con el manubrio, aire que posteriormente salía por unos tubos situados bajo el teclado de la zanfona, produciendo la misma nota que el teclado. Excepto por esto, la zanfona-órgano era completamente normal y el sistema permitía tocar la zanfona solamente, o por el contrario, tocar ambos, zanfona y órgano, juntos, convirtiéndose así en un instrumento de viento y cuerda al mismo tiempo. Franz Joseph Haydn compuso cinco conciertos y ocho nocturnos para este instrumento por encargo del rey Fernando IV de Nápoles entre 1786 y 1790. L`Art du facteur d`orgues, de Francois BEDOS DE CELLES. París, 1778, incluye una descripción detallada del instrumento, un método para su construcción e ilustraciones del interior y sus diferentes partes (ver foto 5).

15. Según Santalices, el organillero era un reparador de armonios y otros instrumentos similares cuyo taller se hallaba, precisamente, muy próximo al Gobierno Civil, por la zona de san Gregorio. Según informaciones aportadas por el Centro Etnográfico Joaquín Díaz, el restaurador podría ser el guitarrero <<Muro>> cuyo taller, en la calle de San Antonio de Padua, nº 1, situado entre la plaza de los Arces y la Plaza de San Miguel, era el único restaurador de organillos de Valladolid en esa época. Desgraciadamente, falleció hace años y resulta imposible confirmar su participación.

16. El ejemplar encontrado por Santalices sigue el modelo español aunque es de una impecable factura. Según el organillero que la reconvirtió, el instrumento casi no fue tocado y para ser una zanfona-órgano era bastante pequeña. (Información recogia por el autor de este estudio a Amadeo Goyanes Vázquez [24-6-93], único discípulo vivo de Santalices, que acompañó a este al taller del organero, porque vivía en Valladolid). Como única pruebaa de la presencia de las flautas citadas (los tubos de la zanfona-órgano) queda la marca rectangular de un remiendo en el aro, a la altura del teclado, así como vendas en su interior (ver foto 7). Resulta extraña esta ubicación, puesto que los tubos de la lyra organizatta se hallaban situados normalmente en el cajón del teclado y no en el aro.

17. Entrevista a Santalices por GRAZIELLA, Dígame, 21 mayo de 1946, p. 1: <<...Esta es del siglo XVII . Tengo otras dos que son más antiguas aún pero la mejor es ésta. Fue construida en Clermont-Ferrand bajo la dirección de un gallego desterrado allí y muy aficionado a estas cosas. Los descendientes de este señor, una familia de rancio abolengo galo, me la regalaron a mí al saber que yo me dedicaba a hacer resurgir tan ancestral instrumento. Claro que cuando me la dieron no estaba tan guapa. ¡Figúrese! La tenían en un desvan.>>

18. <<... Le musee de Bruselles posséde de lui 2 vielles organisées datées de 1770 et 1775.>> RENÉ VANNES,Dictionnaire universel des luthierss, Les amis de la musique: Bruselles, 1988.

19. Nicolas Melling, otrode los constructores de zanfonas-órgano, era originario de Alsacia. En 1753 se estableció en París como violero. Refiriéndose a él, E. De Briqueville, en su obra << Les ventes dínstruments de musique au XVIII siécle>>(1775), cita que construyó << 4 cistres, un luth, une guitarre allemande, une mandore et 2 vielles organisées>>. R. Vannes, Dictionnaire universel des luthiers, Les amis de la musique: Bruselles, 1988.

20. C.PIERRE, Les facteures..., recoge la existencia de dos zanfonas construidas por Bergé conservadas en el Conservatorio de parís: una de ellas, ordinaria, está fechada en 1771, mientras la otra, <<organizada>> no está fechada. El dato es recogido también por R. VANNES, Dictionnaire..., quién señala las fechas conocidas de actividad de Bergé en Toulouse, entre 1759 y 1781.

21. Es conocido el hecho de que fueron los violeros franceses (como Charles Baton) los que en el siglo XVIII introdujeron mejoras en la zanfona ante la demanda de la corte francesa en la que el instrumento se había puesto de moda. En ocasiones, reconvertían laúdes y otros instrumentos para construir zanfonas.

22 R. VANNES, Dictionnaire...

23. Este orificio no tiene utilidad clara. Existen varias posibilidades: -Orificio de acceso al eje: Bastante improbable, pues en la mayoría de los casos este orificio es diminuto, no permitiendo ni siquiera mirar el interior. Las zanfonas francesas poseen un orificio en la tapa, entre la rueda y el puente, que se utiliza para engrasar el eje. Pero el orificio a que nos referimos, al ser lateral y a la altura de la rueda hace el eje bastante inaccesible. -Oído sonoro: En este caso, puesto que las ondas sonoras salen normalmente por la tapa armónica del instrumento y este orificio está situado en el aro, resulta bastante extraño. No obstante existen otros instrumentos con oídos atípicos, como el ejemplar de pandora (instrumento de cuerda pulsada de origen renacentista) conservado en el Museo de Instrumentos de Bruselas, que posee la roseta en la parte inferior, o el koto japonés, especie de salterio que posee el oído en la parte de abajo. Otros muchos instrumentos de cuerda tampoco poseen oídos en la tapa, por ejemplo el saz turco posee oído en el aro inferior, bajo el cordal.

24. Confrontando las zanfonas estudiadas, observamos que las ventanas del teclado se hallan dispuestas según las divisiones de una escala en Do mayor. Es de reseñar, no obstante que la cuerda <<al aire>> está afinada un quinto grado descendente (sol).

Esto no quiere decir que se usara esta afinación en concreto. De hecho, resulta muy difícil averiguar que afinación usaban las zanfonas españolas. Lo más probable es que no tuvieran ninguna en concreto y que cada ciego adecuara la afinación a su tono de voz. Estamos hablando de instrumentos bastante rústicos en su mayoría y su uso en las calles (pasando seguramente por varias manos y reparaciones caseras) hace que las cuerdas que tienen las zanfonas conservadas en los museos sean una pobre guía para averiguarlo. No obstante, Santalices en su folleto, La zanfona ofrece una afinación en Do.

 

2- La copla en la romería. Óleo de Francisco Pradilla.

4- Zanfonas propiedad de F. Santalices. Arriba: zanfona objeto de este artículo.

Foto: JulioGarcía Bilbao

5- lira organizatta, según Bedos de Celles.

6- Lira Organizzata construida por César Pons. Musikinstrumenten-museum, Berlin.

7- Zanfona de Santalices (detalle). En el aro se aprecia la marca rectangular de la situación de los tubos.

Foto: Julio García Bilbao